Miedo y ansiedad en odontología.

Miedo y ansiedad en odontología.

El avance de la tecnología aunado a los nuevos descubrimientos científicos ha permitido la evolución y el progreso de la odontología. Tanto así, que la odontología en estas últimas décadas ha experimentado grandes mejoras en cada una de sus aéreas. Atrás queda la odontología traumática, mutilante y agresiva, para darle paso a la odontología basada en la prevención y la conservación, la cual trata de ser mínimamente invasiva.

Resulta importante dar a conocer este cambio en la visión del odontólogo, debido a que muchos miedos y angustias por parte de los pacientes se derivan de la historia hostil que ha tenido la odontología a nivel mundial.

Tanto así, que pánico, ansiedad, estrés, miedo, temor, angustia, son solo algunos de los adjetivos que pueden emplear los pacientes para calificar la visita al odontólogo.

Cabe destacar, que el miedo es una emoción involuntaria, regulada por la amígdala (órgano del sistema límbico ubicado por debajo del cerebro) que le permite a los seres humanos y a otros mamíferos, lograr adaptarse a situaciones que suponen una amenaza a la integridad o intereses personales. Por otra parte, la ansiedad es una respuesta generalizada de hiperactivación del sistema nervioso central que supone un uso desproporcionado de energía física y mental, sin que dicho esfuerzo sea necesario o beneficioso para las personas.

Todos los individuos hemos sentido miedo o ansiedad en diversas ocasiones, pero cuando se producen de forma recurrente y se acompañan de un importante malestar crónico ante circunstancias específicas, resulta importante tomar medidas para solventarlo.

La etiología o las causas vinculadas con la ansiedad ante el odontólogo pueden ser múltiples y variadas, entre ellas se pueden mencionar:

  • La asociación directa que se establece entre la odontología y el dolor
  • El temor a lo desconocido
  • La ignorancia acerca de temas de salud
  • Las experiencias previas desagradables o traumáticas
  • Los miedos infundados por familiares o amigos
  • Temores por asociación, por ejemplo, personas que le temen a los médicos y por ende también a los odontólogos
  • Comportamiento y pensamientos propios inherentes a cada persona
  • Temor vinculado al costo del tratamiento, es decir, se asocia a la escasez de los recursos económicos para poder costear el trabajo

Resulta indispensable fomentar la prevención y estimular la educación en temas de salud, de esta forma el paciente acude a la consulta por control y no por dolor. Los esfuerzos del odontólogo y del propio paciente se deben enfocar en erradicar paradigmas antiguos y caducos que no aportan beneficios para la salud integral de la población.

De esta forma, todas las sugerencias o recomendaciones van orientadas a erradicar o mediar los agentes causantes del miedo o la ansiedad que presenta la persona. Por lo tanto, se pueden indicar una o varias de las opciones que se mencionan a continuación:

  • La comunicación directa, constante, fluida entre el paciente y el profesional reduce los niveles de ansiedad, prepara al paciente al tratamiento condicionando su respuesta, evita futuros inconvenientes, aclara dudas o interrogantes y fomenta la confianza (Psicoeducación).
  • Evitar amenazar a los niños con ir al odontólogo o al médico por comportamientos o actitudes inadecuadas, debido a que el niño considera al odontólogo como un castigo o sanción.
  • En determinados casos, el profesional puede indicar el consumo de ciertas medicinas naturales (manzanilla, tilo, etc.) para producir un efecto relajante en el paciente.
  • Atención psicológica previa a la consulta odontológica
  • Entrenamiento en relajación progresiva (respiración y modulación neuromuscular).
  • Musicoterapia (Utilización de sonidos seleccionados para generar un estado de tranquilidad emocional).
  • Aromaterapia (Utilización de aromas u olores seleccionados para generar un estado de tranquilidad emocional)
  • Desensibilización sistemática: reducir progresivamente las emociones displacenteras entorno a la consulta odontológica mediante exposición controlada a los estímulos del ambiente de consulta.
  • Condicionamiento operante o instrumental: presentar estímulos que resulten reforzadores o agradables para la persona al momento de encontrarse con el odontólogo.
  • Prevención y educación familiar acerca de la salud bucal.

El profesional también debe colaborar en este sentido y ofrecer un ambiente laboral poco amenazante, tranquilo y sosegado. Además,  debe ofrecer una consulta odontológica de adaptación (terapia de desensibilización sistemática) tanto para niños como adultos si fuera necesario. Asimismo, puede emplear técnicas, tales como: hipnosis, sedación y uso del oxido nitroso; iniciando el tratamiento con procedimientos sencillos e indoloros para dejar los más incómodos para el final, de esta forma el profesional se gana la confianza del paciente y el tratamiento dental se hace más fluido.

Actualmente, existen métodos y técnicas modernas destinadas a erradicar temores y lograr el manejo de las situaciones estresantes (Desensibilización sistemática, relajación progresiva, psicoeducación, aproximaciones sucesivas, condicionamiento operante o instrumental, entre otras que se eligen según las características del caso). Además, se ofrece un tratamiento multidisciplinario, donde se incluye la participación activa del psicólogo clínico, para lograr las metas propuestas. Por lo tanto, el miedo no puede seguir siendo una excusa u obstáculo para acudir periódicamente al odontólogo.
La actitud optimista y proactiva de los pacientes es un factor decisivo en el éxito de cualquier tratamiento en el campo de la salud, de ahí la importancia de tomar acciones en este sentido.

Autor: Dr. Alejandro Amaíz
Colaborador: Psicólogo clínico. Lic. Miguel Ángel Flores.

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